California es líder mundial en producción de almendra, pero su producto tiene poco que ver con el de España. Allí los almendros se cultivan como si fueran otros tipos de frutales, en tierras profundas y con riegos y abonados intensivos. Prácticamente igual que los naranjos. Los resultados son elevadas producciones por unidad de superficie y frutos de menor consistencia y calidad intrínseca. Su almendra es en menor medida un fruto seco que concentra ricos sabores, aromas y aceites vegetales.
Los productores californianos de almendras y nueces están muy organizados. Calculan con precisión lo que pueden vender en el mercado interior de Estados Unidos y lo que no pueden colocar fácilmente allí lo exportan con agresivas campañas que implican ofertas reventadas de precios. Su objetivo es vender a toda costa, desplazando otras producciones, y lo consiguen casi siempre.
Este año ha subido tanto la producción de almendras en California que se espera que su exportación aumente en un 131%, según desvela AVA, pasando de 58 a 135 millones de kilos. Su principal destino es Europa, naturalmente. Luego, malas perspectivas para la producción europea.
Aquí, el sector de la almendra se desenvuelve en parámetros opuestos. Cada vez está más restringida a zonas de interior, en pequeños bancales con poca tierra y menos agua. Es una producción principalmente artesanal, limitada a lugares sin otras alternativas de cultivo, donde el almendro y sus abancalamientos cumplen además una importante función social, paisajística y de freno a la erosión.
Por otro lado, en tales condiciones, la almendra resultante es un concentrado de nutrientes, de aromas y de sabor inmejorable. Es un auténtico fruto seco de calidad inigualable. Nada que ver con la almendra norteamericana.
Pero claro, la productividad es también muy pequeña y los costes por kilo, muy superiores. A igual precio, el agricultor valenciano se arruina. Por eso se van perdiendo los bancales.
AVA ha hecho un llamamiento a los empresarios de turrones, helados y otros dulces para que se comprometan con lo autóctono y compren almendra valenciana, la mejor sin duda, sobre todo la de la variedad Marcona. Los consumidores se lo agradecerán. Este año se espera recoger unas 8.000 toneradas en la Comunitat Valenciana y 60.000 en toda España.
Source : Las Provincias